Mostrando entradas con la etiqueta vida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vida. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de mayo de 2009

Después de lo de mi madre y el psiquiatra, llevé a Jesús a caminar.

Salimos a caminar Jesús y yo, íbamos paseando y no sé cómo, me di cuenta de que nos encontrábamos frente a la puerta de la Comunidad, perdón, quería decir del Hospital Psiquiátrico, donde mi madre y su novio, el psiquiatra, estaban internados desde hacía unas horas. Me detuve y Jesús me preguntó ¿por qué nos detuvimos? Le dije: -Te tengo que pedir un favor. Y Jesús me contestó con una seguridad insultante: Ya te hice un favor ayer en tu casa.
-Por favor, Jesús, es que no soporto que mi madre esté internada en un Hospital Psiquiátrico, quiero que hagas un milagro y la liberes.
Esta vez, él me respondió sin contemplaciones:- Ya hice un milagro en tu casa.
Por favor, Jesús -lo miré directamente a los ojos- : no puedo soportar la idea de mi madre internada en un lugar para locos. Entonces, Jesús movió la cabeza de un lado para otro y me preguntó ¿Y al psiquiatra también quieres que lo libere?
La pregunta de Jesús me paralizó. Pasaron por mi mente imágenes donde yo aparecía pequeña, caminando de la mano de mi padre, y pensé que si no hubiera sido por Jesús el tipo este me hubiera internado a mí.
Agaché la cabeza mirando al suelo, algo avergonzada por lo que iba a decir y casi sin voz, emocionada, le dije: No, al psiquiatra no quiero que lo liberes…

jueves, 9 de abril de 2009

DESPUES DE LA ÚLTIMA CONVERSACIÓN CON JESUS…

Después de la última conversación con Jesús me impuse no llamarlo nunca más.
Pero nada era fácil para mí, perdí casi completamente el apetito y cada vez que quería dormir no podía conciliar el sueño o peor aún en cuanto me quedaba dormida me despertaba casi inmediatamente sobresaltada y antes de soñar nada.
La idea surgida en la última conversación de poder transformarme en el Llanero Solitario o Robin Hood en la época actual y acompañada de los superpoderes de Jesús, me volvió completamente loca.
Mi esbelta figura se fue descomponiendo. Sin comer, sin dormir, sin escribir y sin ir a trabajar, comencé a sentir que podía morirme ahí, sola, sin amor, ni ilusiones y todo porque la idea de utilizar los superpoderes de Jesús como si fueran míos, me había enloquecido y por momentos, sentía que para siempre.
Me miraba en los espejos de la casa a cada instante, y al verme tan fea, tan desmejorada, con arrugas, las tetas un poco caídas, mi espléndida cabellera enmarañada y sucia, un día me dije, se terminó, lo llamo y listo, me uno a él para toda la vida, me someto a sus superpoderes y entre los dos salvamos la humanidad o, por lo menos, la equilibramos.
Después la sola idea de someterme a alguien y para toda la vida me volvía loca. Y, entonces no lo llamaba, intentaba masturbarme para olvidar y no podía, trataba de leer lo que había escrito y me volvía más loca, llegué a darme la cabeza contra el espejo del baño.
Cuando vi la sangre exclamé: ¡Por Dios, Jesús!
Y Jesús apareció detrás de mí, me puso las dos manos, una en cada hombro, y me dijo:
-Aquí estoy, Bella.
Y vi como la sangre desaparecía, la herida se cerraba sin dejar ninguna marca en mi frente, la piel se estiraba, las tetas se me levantaban un poco, recuperé los kilos perdidos y el pelo lacio y hermoso como a mí me gustaba y me sentí la mujer más feliz del mundo.
Jesús interrumpió mi éxtasis frente a mi propia imagen y me preguntó:
-¿Me necesitas para algo, Bella.
- No, te llamé de casualidad pero me hace muy feliz tu presencia.
-Entonces me quedo.
-Sí, claro, por supuesto.

sábado, 14 de febrero de 2009

LLEGUÉ A MI CASA CORRIENDO, ME BAÑÉ Y ME ACOSTÉ A SOÑAR

Llegué a mi casa corriendo me bañe y me acosté a soñar. Nada no conseguía nada Me venían mil pensamientos a la cabeza que nada tenían que ver con el relato, hoy casi no has entrado en la comunidad. Obama es negro pero también es presidente de los estados unidos y además lo de Jesús, sueño o realidad o sostenimiento casi invisible de una ilusión o verdad material pero cósmica incomprensible. Me levanté de la cama me vestí como para ir a una fiesta que de paso no sé que ocurrió, pero desde que estoy escribiendo el relato ninguno de los hombres amigos y amados me invitaron a bailar, a cenar a llenar la noche de porquerías. En estos días donde voy presumiendo de escritora nadie me dijo que me amaba, nadie miró mis labios con ardor En una palabra lo único que conseguí del amor para mí estos diez días, fue que me leyeran, que invirtieran parte de su tiempo en mis pequeños relatos. Que no me importa, que yo pienso seguir escribiendo y quién lo puede negar, escribiendo, escribiendo, llamando permanentemente al amor, a la concordia, por ahí, quién lo puede negar, algo me toca a mí, algo de amor, algo de aventura, algo de silencio. Sigo escribiendo y el resto, todo el resto está bien como está.

jueves, 12 de febrero de 2009

TRABAJAR, HAY DÍAS QUE ME RESULTA MUY TEDIOSO…

Sobre todo, cuando noto diferencia tan grande entre el mundo real y el mundo virtual. Sólo he encontrado hasta la fecha una sola semejanza, cada sujeto es responsable del mundo real que le toca vivir y cada sujeto es responsable del mundo virtual que se construya. Pero toda viña, aunque sea pequeña, es una viña del señor, y en las viñas del señor puede pasar cualquiera y puede pasar cualquier cosa.
Mi padre cuando yo era pequeña y quería arreglarme algunos de mis pequeños vicios o errores, me leía alguna página de la Biblia.
Yo me hacía unos líos.
- San Cayetano de conseguirá trabajo.
- San Antonio una novia.
- ¿Y María? qué es lo que va a hacer María.
Y ahí, mi padre, me daba una cachetada.
Esta noche si aparece de nuevo el Jesús de 33 años tan parecido a Jesucristo le diré que no aguanto tanta incertidumbre.
Entran de golpe 2 Ingenieros muy agitados a mi despacho:
- Ingeniero 1: ¿Se enteró Jefa?
- Ingeniero 2: ¿Se enteró?
- ¿De qué me tenía que haber enterado a esta hora de la mañana?
- Se cayó el edificio de 200 plantas que había construido J. Bush.
-Bueno, no se pongan así, señores, que ya sabíamos que J. Bush hizo todo mal. A lo largo de este año veremos caer miles de edificios.
- Ingeniero 1: Es difícil creer en Dios en estas épocas.
- Ingeniero 2: La Ingeniera Jefa es muy creyente.
- Bueno, más o menos, sólo creo en Jesús.

lunes, 2 de febrero de 2009

AL SUPER ENTRÉ CON UNA ACTITUD QUE NO ME ERA PROPIA…

Al supermercado entré con una actitud que no me era propia. Me di cuenta por el modo de mirarme y decirme, de los dependientes del supermercado y de algunas vecinas.
- ¿Qué le pasa hoy, Bella?
- ¿Hoy no ha llegado el día para ti, pequeña?
- ¿Quién se ha llevado la sonrisa de la bella?
- ¿Mal de amores, señorita?
Esta última frase hizo en mí un impacto de herida, de sol, de belleza, y pronuncié en voz alta:
- Ese joven de 33 años tan parecido a Jesucristo es un hombre, es un hombre, es un hombre, por lo tanto marica como todos los hombres.
Y ahí, extendí mi brazo derecho como si fuera a volar y, señalando la puerta del supermercado, apareció Jesús, ese joven de 33 años tan parecido a Jesucristo, llorando, suplicando a los gritos que no le abandonara. Y el degenerado, tanto me necesitaba que me mintió:
- “Para vivir contigo, querida, soy capaz de ir a trabajar”.
Yo me abrazaba llorando a ese hombre iluminado y le decía:
- No es para tanto, Jesús, no es para tanto.
Me desperté al ruido del despertador sin angustia.